Esta etapa formativa, prepara a la religiosa para asumir el compromiso de su consagración perpetua, la cual le llevará a la plena vivencia de su vocación en disponibilidad para una continua conversión y renovación permanente.
Objetivo: Lograr que la joven juniora mayor siga ejercitándose en la identificación con Cristo como una Hija del Sagrado Corazón de Jesús y de Santa María de Guadalupe, viva la fraternidad como elemento esencial de su consagración y armonice su vida interior con el ejercicio del apostolado, para que vida viva en plenitud su consagración definitiva.
La religiosa joven continúa su proceso formativo, su crecimiento humano y espiritual por la práctica animosa de los votos, profundizando el sentido de su consagración.
Objetivo: Integrar y consolidar la formación adquirida a través del perfeccionamiento progresivo en los aspectos humano, espiritual, doctrinal y apostólico, para que afiance y profundice su consagración y se prepare a enfrentar la realidad en la sociedad.

Tiene como finalidad lograr la plena transformación en Cristo para que guiadas por el Espíritu Santo demos al Señor una respuesta siempre más creciente y adaptada a las distintas fases de nuestra vida y según las exigencias cambiantes de los tiempos. Se trata de renovarnos a lo largo de toda la vida en lo humano, espiritual, académico y apostólico, al ritmo de la Iglesia en su servicio al mundo.
Objetivo: Promover y dinamizar la fidelidad a la Vocación Religiosa en cada Hija del Sagrado Corazón de Jesús y de Santa María de Guadalupe, que la lleve a una plena identificación con Cristo en el misterio de su Corazón, luchando por conquistar la coherencia entre su pensar, querer y actuar conforme a la opción que ha hecho, para contribuir en la extensión del Reinado del Corazón de Cristo en el mundo de hoy.